Conoce la Iglesia Bautista La Paz
UNA IGLESIA QUE MIRA A JESUCRISTO
Puestos los ojos en Jesús desde 1948
¿QUIÉNES SOMOS?
Somos una comunidad que busca a Cristo
Somos una iglesia cristiana en el corazón de Elche que vive para exaltar a Jesús y predicar el evangelio. Creemos que en la vida, muerte y resurrección de Cristo está la esperanza y la redención que nuestro mundo necesita. Queremos ser parte de lo que Dios está haciendo en nuestra ciudad y hasta lo último de la tierra.
LO QUE CREEMOS
Nuestras creencias fundamentales
Nuestra fe
El Dios verdadero
Creemos que las Escrituras enseñan que hay un Dios viviente y verdadero, y solamente éste, Espíritu infinito e inteligente, cuyo nombre es YO SOY, Hacedor y Arbitro Supremo del cielo y de la tierra, indeciblemente glorioso en santidad, y merecedor de toda la honra, confianza y amor posibles; que en la unidad de la Divinidad existen tres personas que son: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo; iguales éstos en toda perfección divina, desempeñan oficios distintos, pero que armonizan, en la grande obra de la redención.
Las Escrituras
Creemos que la Santa Biblia fue escrita por hombres divinamente inspirados, y que es tesoro perfecto de instrucción celestial; que tiene a Dios por autor, por objeto la salvación, y por contenido la verdad sin mezcla de error; que revela los principios según los cuales Dios nos juzgará siendo por lo mismo, y habiendo de serlo hasta la consumación de los siglos, centro verdadero de la unión cristiana, y norma suprema a la cual se debe sujetar todo juicio que se forme de la conducta, las creencias y las opiniones humanas.
El camino de la salvación
Creemos que las Escrituras enseñan que la salvación de los pecadores es puramente gratuita, en virtud de la obra intercesora del Hijo de Dios; quien cumpliendo la voluntad del Padre, se hizo hombre, pero exento de pecado; honró la ley divina con su obediencia personal, y con su muerte dio plena satisfacción por nuestros pecados, resucitó después de entre los muertos, y desde entonces se entronizó en los cielos; que reúne en Su persona admirabilísima las simpatías tiernas y las perfecciones divinas, teniendo así por todos estos motivos las cualidades que requiere un Salvador idóneo, compasivo y omnipotente.
Arrepentimiento y fe
Creemos que Las Escrituras enseñan que son deberes sagrados el arrepentimiento y la fe, y asimismo que son gracias inseparables, labradas en el alma por el Espíritu Regenerador Divino; mediante las cuales, profundamente convencidos de nuestra culpa, de nuestro peligro y de nuestra impotencia, como también de lo referente al camino de salvación mediante Cristo, nos volvemos hacia Dios sinceramente contritos, confesándonos con El e implorando Su misericordia; cordialmente reconociendo, a la vez, al Señor Jesucristo como Profeta, Sacerdote y Rey nuestro, en quien exclusivamente confiamos en calidad de Salvador único y omnipotente.
La santificación
Creemos que Las Escrituras enseñan que la santificación es aquel procedimiento mediante el cual se nos hace partícipes de la santidad de Dios, según la voluntad de Este; que es obra progresiva, que principia con la regeneración; que la desarrolla en el corazón fiel la presencia y el poder del Santo Espíritu, Sellador y Consolador, empleándose continuamente los medios señalados, sobre todo, la Palabra de Dios, y también el examen propio, la abnegación, la vigilancia y la oración, practicando todo ejercicio y cumpliendo todo deber piadoso.
La iglesia
Creemos que Las Escrituras enseñan que una iglesia de Cristo es una agrupación de fieles bautizados, asociados mediante pacto en fe y la comunión del evangelio; la cual practica las ordenanzas de Cristo; es gobernada por las leyes de éste; y ejerce los dones, derechos y privilegios que a ella otorga la palabra del mismo; y cuyos únicos oficiales bíblicos son el pastor u obispo, y los diáconos; estando definidos los requisitos, derechos y obligaciones de estos oficiales en las epístolas de Pablo a Timoteo y Tito.
Principios Bautistas
Absoluta soberanía de Jesucristo
Este es el principio supremo en toda la experiencia cristiana. Envuelve a los creyentes totalmente y tiene dominio sobre otro cualquier aspecto de la fe y de la practica. Jesucristo es el único que ha recibido la autoridad de Dios Padre y ha sido investido de soberanía, tanto en los cielos como en la tierra. Por ello tiene la preeminencia absoluta sobre todo lo creado. No hay otro nombre dado a los hombres. Jesucristo es el Señor.
La Biblia, Única norma de fe y práctica
Admitiendo a Jesucristo como el Señor y Maestro, es necesario tener la mejor información en cuanto a Su voluntad expresiva para llegar a ser buenos súbditos de Su reino. Cada creyente crece en gracia a medida que crece en conocimiento de Jesucristo. En la Palabra de Dios encuentra la fuente inagotable de inspiración cristiana. Es con ella donde examina su conciencia y donde forja su carácter y su personalidad.
El derecho al libre examen
Este es el camino adecuado para que los creyentes crezcan y sean responsables. La Santa Biblia es para el pueblo y éste puede y debe entenderla. La promesa del santo Espíritu que guía a toda verdad y recuerda los dichos de Jesucristo, está en pie, no para unos cuantos, no para una clase de gente, sino para todas las criaturas de la Tierra. Dios no hace acepción de personas.
Administración eclesiástica congregacional
Desde el punto de vista espiritual, todos los miembros de una iglesia tienen iguales prerrogativas, derechos y obligaciones. El ejercicio del gobierno por la congregación exige, por su naturaleza, conocimiento y sabiduría. No es cristiano por la administración de una iglesia en la ignorancia sino en el saber. En la iglesia, los creyentes son los que gobiernan, por lo que es necesario que estos se instruyan y se ejerciten, poniendo sus dones a los pies de Jesucristo, único que puede ayudarles en las necesidades de gobierno y existencia.
Separación iglesia y estado
La Iglesia de Jesucristo no necesita el sostenimiento del poder civil. Toda intervención en este sentido no es protección sino piedra de tropiezo para los fines cristianos. Tal cosa crea profesantes pero no creyentes. Solo las metas conseguidas por el evangelio y el amor de Jesucristo tienen la bendición de Dios. La iglesia debe ser sostenida y proyectada por los hombres y mujeres que han entronizado a Jesucristo en sus vidas, sin ningún otro compromiso.
Un culto espiritual y sencillo
Celebramos el culto a Dios en armonía con la sencillez que se desprende del Nuevo Testamento procurando, dentro de tal sencillez, conseguir vitalidad, reverencia, dignidad y unidad en pro del máximo aprovechamiento espiritual y de una experiencia real en el culto cristiano.
¡VEN CON NOSOTROS!
Estaremos encantados de recibirte y conocerte.